La humanidad salió al espacio confiando en que la inmensidad del cosmos constuyera un nuevo ser humano y dejara atrás sus eternos problemas. Sin embargo, estos siguieron al hombre allá donde fueron. Los hombres siguieron guerreando ahora confrontados en dos grandes bloques antagónicos: la Corporación Reguladora (o simplemente la Corporación) y la Unión de Colonias.

La diferencia ideológica era insalvable, dos rivales irreconciliables que parecían destinados a luchar eternamente por la hegemonía. Incluso el descubrimiento de una raza alienígena, los Elohim y la consiguiente guerra que se desencadenó contra ellos no consiguió unir a la humanidad.

La guerra, aunque cada vez más virulenta, entre la Corporación, la Unión de Colonias y los Elohim parecía muy lejana para los miles de millones de seres que no se encontraban en primera línea. Hasta que aparecieron los Glorlons. Estos seres implacables desencadenaron una guerra de exterminio contra todo aquel que intentara resistir. A partir de entonces la guerra no sería por definir una fronteras, sino por la existencia misma.

Los ejércitos Glorlons invadieron un mundo humano o elohim tras otro, devastando y aniquilando por doquier. Su meta era clara: la extinción de toda especie que pudiera oponérseles. Un sistema tras otro la guerra se extiende y sólo una especie sobrevivirá a ella, las demás se verán abocadas a la Extinción Total.

 

Total Extinction es un juego de batallas ambientado en un universo en guerra, en la que las distintas especies luchan para evitar su aniquilación. Los distintos ejércitos se ven representados por miniaturas en escala 28mm que combaten sobre una mesa ayudados de cartas especiales de equipo y tácticas para lograr la victoria.